¿Por qué no te callas?

“¿Por qué no te callas?” ha resultado todo un prodigio de la retórica política; una expresión que consigue resumir, en su impecable construcción gramatical (por favor, no olvidar que en donde hay sintaxis hay contrarrevolución), el sentimiento de angustia y desesperación de un pueblo ahogado en una logorrea alocada y pendenciera. De la indudable popularidad de la imprecación borbónica nos da debida cuenta el maremágnum de páginas web que buscan traducir su significado real, o aproximado, a idiomas como el inglés (¡shut up!), el alemán (¿warum hälst du nicht den mund?) o el italiano (¡stai zitto!).
Por supuesto que como venezolano me siento indignado por la agresión perpetrada por el jefe de un Estado extranjero contra un compatriota. Sin embargo, no puedo devenir más papista que el Papa, y tomar en exclusiva, para mi herido sentimiento patriótico, una afrenta que la mismísima víctima dejó pasar como si nada en pleno campo de batalla.
No cabe duda de que lo más indignante del episodio fue el grosero y desafiante manoteo; un gesto de agresión que cualquier persona con dignidad quedaría en la obligación de plantarle resistencia (no importa si después se sale derrotado en una posterior refriega). No logro imaginarme a un altivo republicano como el Libertador Simón Bolívar dejando pasar tamaño atrevimiento por parte de reyes legítimos como Fernando VII o espurios como José Bonaparte. Pero tristemente nos tocó corroborar que el presente venezolano es muy otro, al tener que observar como nuestro “valeroso” soldado de todas las horas -bonzo, rambo, mujahidin, kamikaze, ninja, samurai: todo eso junto- no atinaba a deslizar siquiera una amenaza dominocera del tipo “paso y gano”. Nada de eso. Sólo le dio por bisbisear, cabizbajo, un pensamiento de José Gervasio de Artigas (se ve que del susto olvidó al tan citado padre de la patria): “Con la verdad ni ofendo ni temo”. La tarea reivindicativa dejada inconclusa por el inmarcesible héroe del museo militar (Manuel Caballero dixit) hubo de ser rematada por uno de los más costosos vasallos de la petrochequera que camina por América Latina.
Se puede argumentar -sobre todo si no se tiene vergüenza, o se está en una base de datos misionera- que el águila bolivariana no caza moscas oligarcas o monárquicas. Pero esta rocambolesca tesis del código caballeresco queda abruptamente rebatida tan pronto el revolucionario de marras deja de oler por todo aquello el inquietante aroma de la corona española, y decide explayarse en declaraciones. No olvidemos que, tal como nos advierte Goethe, los cobardes sólo amenazan cuando están a salvo.
“Me dicen que el rey intentó pararse. ¿Sería para agredirme físicamente? Yo no vi al rey, pero me cuentan que los funcionarios españoles tuvieron que agarrarlo porque estaba como un toro bravío. Si se paraba hacia mí... bueno... yo no soy torero, peeeeero... Nunca nos callarán y menos la voz de un monarca”, tronó el vitalicio bien resguardado detrás de uno de los burladeros de la maestranza.
Leído pues lo anterior, y conocida la afición del personaje por la hipérbole y la mentira, no resultaría nada extraño que en una futura edición de su maratónico programa dominical le dé por señalar: “Diosdado, nuestro amigo Don King anda diciendo por ahí que el ex campeón Mike Tyson quiere lanzarse unos rounds conmigo. Pobre señor, me da lástima. Como se ve que todavía no ha visto el video de la paliza que le propiné al bocón del Borbón allá en Chile, que de vaina lo mato. Pero bueno, no nos queda otra cosa que noquear a Tyson. Total, ustedes saben que yo a los monarcas ni que sean de la AMB”.
3 Comments:
una declaración posterior añade, respondiendo a Rajoy, que él es un paguila, que las moscas son atraídas por el estiércol y que él no le responde al estiércol
salud,
Bandera Negra
ps. me gusta como escribes y te enlacé!
E S T U P E N D O!!!
Mena
PD: y tu no te calles, escribe mas, me encantó.
jejejejejejeje
la pregunta que le da pié a la mayeútica sen-sa-cio-naaaaaaaal!!!!
y ya regresamos
jejejejejeje
un abrazo
J
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